Dermatitis Seborréica y su Clínica

Dermatitis Seborréica y su Clínica

Dermatitis seborréica del lactante

La dermatitis seborreica en los lactantes se inicia antes de los 3 meses de edad, generalmente alrededor de la cuarta a la octava semana de vida, como una enfermedad inflamatoria con formación de escamas y costras de aspecto graso sobre una base eritematosa localizadas en los pliegues y el cuero cabelludo, así como en la zona centrotorácica, el cuello y  el área mediofacial. Lo más característico del cuadro clínico es la costra láctea.

Las regiones frontal y parietal del cuero cabelludo se cubren por una costra grasa y gruesa que puede fisurarse sin prácticamente inflamación ni caída de cabello; en su evolución, aumenta la inflamación, se intensifica el eritema y las zonas descamativas se pueden extender más allá de la línea de implantación del pelo llegando a afectar la frente, las zonas retroauriculares, las orejas y el cuello. A menudo, puede complicarse con una otitis externa. A veces puede confundirse con Costra Láctea pasajera y temporal, pregunta a tu pediatra o a tu farmacéutico de confianza. Una vez lo tengas claro, puedes adquirir el producto idóneo en tu Farmacia Online de confianza

Dermatitis SeborréicaEn la cara, afecta la zona centrofacial y, en los pliegues (cuello, axilas, inguinal y anogenital), las lesiones son húmedas, exudativas, bien delimitadas y menos escamosas, favorecidas por el uso de ropas oclusivas y pañales; en estas zonas, pero sobre todo en el área del pañal, debido a la humedad y la maceración, pueden producirse sobreinfecciones bacterianas o micóticas.

El cuadro cursa con exacerbaciones y remisiones; excepcionalmente, puede generalizarse por todo el cuerpo en forma de una eritrodermia. El pronóstico es bueno y suele resolverse en unas semanas. No existen evidencias de que el padecimiento de la dermatitis seborreica del lactante predisponga a la del adulto y se discute si esta dermatitis del lactante podría constituir una forma de dermatitis atópica o una forma de psoriasis porque se ha visto que algunos de los pacientes han desarrollado años después algunas de estas dos enfermedades.

Dermatitis seborreica del adulto

La clínica y el curso evolutivo de la dermatitis seborreica del adulto son diferentes de la del lactante. Las zonas donde se localiza son la cara, el cuero cabelludo, el tronco y los pliegues.

En la cara, se localiza en la zona centrofacial (cejas, zona interciliar, pliegues nasolabiales, zona del bigote y mentón) así como en el borde libre de los párpados (blefaritis seborreica), y se manifiesta habitualmente como áreas
eritematosas, con un cierto tono amarillento, fina descamación de aspecto y tacto graso, y con un prurito muy leve o inexistente.

En el cuero cabelludo, los grados de afectación son variables, desde formas leves que se manifiestan con una descamación blanca o untuosa, fina y difusa que se conoce con el nombre de pitiriasis simple, hasta formas más
severas con descamación muy intensa, grasa y adherida al cuero cabelludo y al tallo piloso sobre una base eritematosa o rojo-amarillenta.

Puede extenderse por todo el cuero cabelludo pero, quizás, la línea de implantación del pelo en la frente (corona seborreica), en la nuca y en la zona retroauricular con ocasional fisura del pliegue son las áreas más afectadas (figura
6). La otitis externa crónica podría ser la única manifestación de esta dermatitis seborreica.

Los pacientes con afectación del cuero cabelludo y del conducto auditivo refieren más prurito que en otras localizaciones. Las zonas centrotorácica e interescapular son los lugares del tronco preferentemente afectados en forma de una placa eritematosa, anaranjada, redondeada, netamente delimitada que recuerda los pétalos de una flor y por ello se denomina petaloide.

Finalmente, en los pliegues axilares, submamarios, umbilicales, inguinales o anogenitales las lesiones son eritematosas, sin prácticamente descamación, bien delimitadas y, en ocasiones, con fisuración en el fondo del pliegue que podría significar una sobreinfección candidiásica del eccema.

Es importante resaltar que los casos de dermatitis seborreica en los pacientes VIH positivos difieren de la forma clínica clásica en que la distribución de la dermatitis es más extensa, las lesiones son más graves y la respuesta al tratamiento es menor.

La evolución de la enfermedad es durante años a décadas con periodos de exacerbaciones en los meses fríos habitualmente y con mejoría en los meses cálidos; es decir, es crónica y recidivante. Para esos momentos en los que peor te sientas, puedes usar algún producto de la gama Kelual del Laboratorio Ducray. Son de gran ayuda para bajar las exacerbaciones.